martes, 28 de mayo de 2019

DISOCIATIVO DE LA IDENTIDAD: UNA DICOTOMÍA DE LA PERSONALIDAD DESARROLLADA EN PERSONAJES INIMAGINABLES

Hay una reflexión acerca de la dicotomía bien-mal y su confronta continua en la naturaleza humana desde la primitiva, donde puede remontarnos a todas las culturas y otros tiempos de la historia del hombre, en una multitud y heterogeneidad de representaciones; por lo que esas concepciones, pueden encontrarse plasmadas en el arte visual contemporáneo. Sí, es la referencia a un constante e incontrolable conflicto; lo que ha sido tratado por diferentes ciencias como la Psicología, la Sociología, la Pedagogía y por Ciencias Sociales como la Historia, el Derecho y la Filosofía: la lucha contra el lado animal del ser humano.
Con posterioridad, este caso ha sido catalogado como un trastorno psiquiátrico conocido como 'disociativo de la identidad' (anteriormente conocido como trastorno de la personalidad múltiple) consistente en la existencia de dos o más personalidades del individuo, cada una con sus características y sus modos de actuar y desenvolverse con sus semejantes. Y que ello se ha interpretado, como la incapacidad para desarrollar la propia personalidad en un entorno y una sociedad como el campo genuino de las relaciones sociales.

Para más concreto, pueden mencionarse algunas significativas representaciones cinematográficas, literarias y todos aquellos elementos que forman parte del imaginario colectivo.

"EL EXTRAÑO CASO DEL DOCTOR JEKILL Y EL SEÑOR HYDE"

Como punto de partida, está el relato de Robert Louis Stevenson, en su obra "El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde" publicada en 1886. Es la historia del doctor Jekyll en una investigación para analizar la naturaleza de la conciencia humana (compuesta por el bien y el mal) donde -según esa hipótesis- era posible polarizar y separar ambas partes y para demostrarlo, creó una poción y un antídoto que permitía encarnar dicha parte maléfica y al mismo tiempo depurar la parte buena. Una vez tomada dicha poción, Jekyll se convertía en un ser con una fuerza sobrehumana, una astucia, una inteligencia y unos reflejos fuera de la normal además de convertirse en un ser que se abandonaba a los peores y más bajas instintos antisociales. A ese nuevo ser lo llamó Edward Hyde.
Inicialmente los efectos de la poción eran temporales y no era necesario el antídoto, pero con el tiempo el doctor Jekyll se abandonaba a lo atractivo de desarrollar otra personalidad que era capaz de hacer todas las cosas que no le estaban permitidas como médico respetado dentro de la sociedad y el antídoto debía ser usado para acabar con las transformaciones, que llegaron a convertirse en no premeditadas y espontáneas. En cuyo estado era capaz de realizar las mayores atrocidades y comportamientos, que de otro modo no se atrevía a hacerlos.

LA DICOTOMÍA DE HULK


Esta dicotomía la encontramos también en el popular personaje de cómic, Hulk. En ella, otro científico -Bruce Banner- después de estar expuesto a la radiación Gamma, se convierte cuando es dominado por la ira en un ser enorme y gigantesco; un alter ego verde, con una mente sencilla y primitiva que contrasta con la inteligencia y brillantez intelectual de Bruce Banner.


También Hulk posee poderes especiales tales como una fuerza sobrenatural, una increíble resistencia al daño físico, una inmortalidad cronológica y una regeneración increíblemente rápida de tejidos; entre otros poderes.

OTROS SERES O PERSONAJES REPRESENTATIVOS


Sin embargo, esta dicotomía entre el bien y el mal expresada a través de la naturaleza humana y del propio origen del mundo, no es contemporánea y podemos encontrar trazas del mismo dentro de la mitología de todas las culturas. Por ejemplo, las transformaciones de los licántropos u hombres lobo entronca con el tema tratado, ya que en el folclore de algunas culturas significa reclusión; ser esclavo de los instintos más básicos, pues no podían escapar de dicha maldición.

 Asimismo, los centauros simbolizaban la dualidad entre el intelecto humano y el instinto animal y algunas veces son representados como salvajes, adúlteros y belicosos y otras veces eran nobles y afables.

Otro caso sería el del minotauro, aquella criatura fruto de la unión entre Zeus (transformado en un toro blanco) y la reina cretense Pasifae. Será encerrado en el laberinto de Minos, y simboliza la brutalidad. De hecho, en la obra de la fotografía podemos ver a Hércules simbolizando en este caso el orden, la civilización y el bien; asesinando al centauro como representante del caos, el mal y el salvajismo animal y del ser humano al ser una combinación de ambos.

Dentro de la cultura occidental, el binomio orden-caos/bien-mal ha sido interpretado desde la perspectiva cristiana cielo-infierno; por lo que muchas de las representaciones de estos fenómenos presentan tradiciones y reminiscencias en las que salvación, el alma y la debilidad del ser humano están presentes. Y esto último -relacionado con todo lo anterior-, se pone de especial manifiesto en la obra "El retrato de Dorian Grey" de Oscar Wilde en donde la naturaleza pecadora, corrupta y mala puede observarse en el retrato que realizaron a ese personaje y en el que queda representado el pacto realizado con el diablo.
Así que cualquier interpretación más allá, conlleva al inexorable conflicto entre las fuerzas del bien y del mal que guían el destino del mundo y de la humanidad, formando parte de todo lo que nos rodea -incluso de nosotros mismos-, encontrándonos en una lucha permanente por conseguir un equilibrio favorable hacia la parte buena de nuestro 'yo'. Que es lo que nos hace racionales.