Mostrando entradas con la etiqueta #Adán. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #Adán. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de agosto de 2019

CAÍN Y ABEL. EL HOMICIDIO POR CELOS Y ENVIDIA ENTRE HERMANOS QUE SIGNIFICÓ LA MUERTE DEL PRIMER SER HUMANO NACIDO

Uno de los relatos bíblicos más conocidos de todos los tiempos, es el asesinato de Abel en manos de su hermano Caín; así como qué fue lo que le aconteció a éste, tras convertirse en el primer asesino del mundo. El apólogo del homicidio -presuntamente perpetrado por celos y envidia-, arroja a Caín como el primordial asesino entre los hombres y a Abel como el primer ser humano que se enfrenta a la muerte y también, más allá de la trama de una conducta fratricida, muestra a la primera familia de la humanidad. Este aspecto pasa desapercibido en la historia pero, intrínsecamente, la escena vislumbra el dolor y la desolación de la familia original rota por la muerte de uno de sus miembros y por el drama familiar que supone el crimen cometido por Caín.
Caín y Abel, son traducciones de los nombres hebreos קַיִן / קָיִן y הֶבֶל / הָבֶל, respectivamente. En la transliteración moderna del hebreo estándar, se escriben Qáyin y Hével (o Hável); mientras que en hebreo tiberiano, se escriben Qáyin (o Qāyin) y Héḇel (o Hāḇel). El Corán habla de Caín (Qâbîl) y de Abel (Hâbîl) como 'los hijos de Adán'. Sería la tradición posterior, la que introduciría sus nombres propios. Les dedica apenas seis versículos (5,27-32), donde narra el fratricidio referido por la Biblia.

Según el Génesis (el primer libro del Antiguo Testamento), Caín fue el primogénito de Adán y Eva; es decir, su primer hijo varón.
En la Biblia, Abel significa "El que estaba con Dios". Es el segundo hijo de Adán y Eva. Fue asesinado por su hermano Caín, quien envidiaba la satisfacción divina con las ofrendas de Abel; y que de acuerdo a esta narración, la suya fue la primera muerte de un ser humano.

LA OFRENDA A DIOS DE LA COSECHA O DE UNA OVEJA


Ahora Caín y Abel, ambos han crecido. Caín se ha hecho agricultor. Él se ocupa en el cultivo de granos, frutas y vegetales.
Abel cría ovejas. A él le gusta cuidar los corderos. Éstos crecen y llegan a ser ovejas grandes, y pronto Abel tiene un rebaño entero para atenderlo.

Según la descripción bíblica, un día estos hermanos presentaron sus sacrificios a Dios en sus respectivos altares llevándole un regalo; al verlos, a Él le agradó Abel y su obsequio. Dios prefirió la ofrenda de Abel que llevó la mejor oveja que tenía (las primicias y la grasa de sus ovejas) a la de Caín, como alimento que él ha cultivado (dones de los frutos del campo).
Pero no le agradan Caín y su regalo, sólo porque el de Abel sea mejor que el otro; es porque Abel es bueno, ama a Dios y a su hermano. Al contrario, Caín es malo, no ama a su hermano.

Por eso Dios le dice a Caín que debe cambiar, sin embargo, no le hace caso. Está muy enojado porque no lo prefirió a él. Entonces, Caín le dice a Abel: "Vamos allá al campo". Y ahí, cuando están solos, Caín golpea a su hermano. Le da tan brutalmente que lo mata.
Enloquecido de celos después de haber matado a su hermano, volvió a sus cultivos. Al ser interrogado por Dios acerca del paradero de su hermano, Caín respondió "¿Acaso soy yo el custodio de mi hermano?". Sabiendo Dios lo que había ocurrido, castigó a Caín condenándolo a vagar sin rumbo, pero preservando su vida ante los habitantes de la Tierra. 

Aunque Abel murió, Dios todavía lo recuerda. Abel era bueno, y Él nunca olvida a personas que son así. Por eso un día hará que vuelva a la vida. En ese tiempo, Abel nunca tendrá que morir. Podrá vivir para siempre aquí.
Por otro lado, a Dios no le agradan personas como Caín; por eso Dios lo castigó, enviándolo lejos de su familia.

Como castigo por su crimen, Caín no volverá a recibir frutos de la tierra y es condenado a andar sin descanso por el resto de su vida; lo que provoca la reacción desesperada del fratricida que se lamenta de lo vulnerable que será, puesto que cualquiera podrá matarle. No obstante, Dios le impondrá una marca para disuadir a los posibles atacantes que se crucen en su camino.
Y cuando Caín se fue para vivir en otra parte de la Tierra, tuvo una mujer que llegó a ser su esposa y con quien tuvo descendencia. En su peregrinaje, Caín llegó a la Tierra de Nod donde edificó la primera ciudad a la cual llamó Enoc, por el nombre de su hijo.

Las variaciones en como sucedió el fratricidio, no son debidas a que responden a tradiciones religiosas diferentes -judía y cristiana-, sino a que el relato bíblico ignora por completo estos detalles.
De modo que la muerte representada en el panel de marfil, es diferente a la que se puede ver en la Golden Hagadá, donde Caín utilizó un hacha para descuartizar a su hermano. La indeterminación del texto sobre el arma homicida ha sido compensada con diferentes tradiciones en las que Caín pudo utilizar una piedra o un útil de labranza, ya que se dedicaba a la agricultura y algunos se decidieron por representar al homicida empuñando una porra. Otros dicen que Caín asesina a Abel con un facazo en la nuca.

Dentro del imaginario desplegado en torno al fatídico momento en el que Caín comete tal crimen, también destaca una sorprendente tradición en la que una quijada de burro fue el arma empuñada por el fratricida.

Pero sin duda, la explicación más singular a lo sucedido entre estos hermanos, la ofrece un pasaje del Zohar (I:54b) que explica que Caín mató a Abel mordiéndolo como una serpiente (I:54b). Entre otras suposiciones más.
Y así que con el tiempo, Caín y su esposa empezaron a tener hijos. Otros hijos e hijas de Adán y Eva, se casaron y también tuvieron hijos. Pronto hubo muchas personas en la Tierra.

jueves, 6 de junio de 2019

LAS CONSECUENCIAS DEL PECADO ORIGINAL COMETIDO POR ADÁN Y EVA

Nuestra naturaleza es imperfecta y pecadora y nuestros corazones están corrompidos. Las Escrituras como expresión histórica y universal enseñan que la naturaleza pecaminosa viene primero y la elección por el pecado viene después, por el propio libre albedrío con el que se va deformando el corazón. Siglos enteros se ha argumentado que la humanidad comparte el pecado de Adán y Eva, trasmitido de generación en generación donde una interpretación particular lo identifica con la concupiscencia, la cual -se dice-, destruiría ese libre albedrío y además extendería consecuencias para la naturaleza; donde esta última, debilitada e inclinada al mal, persistiría en el hombre evocado al combate espiritual. El pecado original (también llamado pecado ancestral),​ es una doctrina cristiana del estado de pecado en el cual se halla la humanidad cautiva como consecuencia de la caída del hombre, originado por la rebeldía de Adán y Eva en el Jardín del Edén; es decir, el pecado de la desobediencia al consumir del árbol del conocimiento del bien y del mal. Dicho estado de pecado sería transmitido a toda la humanidad y consistiría en la privación de la santidad y de la justicia originales, las cuales Adán y Eva poseían en un principio antes de comer del fruto prohibido.

EL ACTO DE ADÁN Y EVA QUE CONDENÓ A LA HUMANIDAD ENTERA


       Entonces había un par original de seres humanos: Adán (el hombre) y Eva (la madre de todos los vivientes) que pecaron, pero no lo hicieron porque tuvieran una naturaleza pecadora. La prueba implicaba el no poder comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, como una muestra del límite de la libertad humana que se tiene por el hecho de ser una criatura; el pecado presentado como un acto de desconfianza primero y de desobediencia después, las consecuencias: la pérdida de la santidad original, se destruye la armonía del mundo y del interior del hombre, la muerte entra en la historia.
      En ese sentido, se dice que el delito de uno solo atrajo sobre todos los hombres la condenación; así también la obra de justicia de uno solo, procura a todos una justificación que da la vida. Consecuentemente, por la desobediencia de un solo hombre, todos fueron constituidos pecadores porque se dice que "el pecado de Adán es el pecado de todos los hombres que vienen después de él".

EL PECADO ORIGINAL INCRUSTADO EN LA IDEOLOGÍA DE LAS DOCTRINAS RELIGIOSAS


En cuanto a las diversas religiones, cada una tiene diferentes interpretaciones.
La doctrina cristiana con respecto al pecado original, estableció la noción de una corrupción fundamental de la naturaleza humana en la Iglesia. De esta forma, la teología escolástica distingue entre el pecado original originante (peccatum originale originans) como el acto concreto de desobediencia cometido por Adán y Eva, y; el pecado original originado (peccatum originale originatum) como las consecuencias que ese pecado provocaría sobre la constitución de la especie humana. Y en virtud del peccatum originale originatum, no sólo se perderían los dones preternaturales de la inmortalidad y la exención del sufrimiento, sino que las capacidades del espíritu humano -tanto las morales como las intelectuales- carecerían de su vigor natural, sometiendo la voluntad a las pasiones y el intelecto al error. O sea que la condición de "naturaleza caída" (natura lapsa), se transmite a cada uno de los nacidos tras la expulsión del Edén como una causa-efecto.

De acuerdo con la Iglesia Católica, por su pecado, Adán -en cuanto primer hombre-, perdió la santidad y la justicia originales que había recibido de Dios no solamente para él, sino para todos los humanos.  Entonces Adán y Eva transmitieron a su descendencia la naturaleza humana herida por su primer pecado, privada por tanto de la santidad y la justicia originales. Esta privación es el "pecado original".

Y como consecuencia del pecado original, la naturaleza humana quedó debilitada en sus fuerzas, sometida a la ignorancia, al sufrimiento y al dominio de la muerte e inclinada al pecado concupiscente. Ya luego, Adán habiendo recibido de Dios la santidad (o gracia santificante) y la justicia, no sólo la perdió para él, sino para nosotros. Aunque propio de cada uno el pecado original no tiene, en ningún descendiente de Adán, un carácter de falta personal.

En el Judaísmo, tras haber sido creados Adán y Eva residían en el jardín del Edén en perfecta armonía con Dios; el único mandato al que debían acogerse era la abstención de comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, cuyo consumo ocasionaría la muerte. Sin embargo, Eva y Adán cedieron a la tentación de la serpiente y descubrieron, comiendo del árbol, su desnudez. La consecuencia de la violación de su mandato llevó a la muerte y la expulsión del jardín del Edén. La tradición identifica este acto como "la falta primordial de la desobediencia al mandato divino". Sin embargo, los efectos de este pecado se reducen a castigos personales, como la expulsión del paraíso, dolores de parto en el caso de Eva -y de toda su descendencia-, la multiplicación excesiva de la dificultad del trabajo (no el trabajo en sí mismo), la enfermedad, la vejez y la muerte.

        Sin embargo, existe controversia entre los teólogos judíos respecto a la causa de lo que es llamado "pecado original". Algunos afirman que fue debido a la claudicación de Adán en la tentación de comer el fruto prohibido y fue heredado a sus descendientes, considerando que esto trajo la muerte al mundo; no obstante, la mayoría no considera culpable a Adán de los pecados de la humanidad sino que se reconoce que los pecados de Adán son sólo suyos.

      En cambio en el Islam no existe la noción de pecado original, más bien se rechaza rotundamente. El concepto del pecado heredado no existe bajo ninguna forma.​ De acuerdo con el Corán, la transgresión cometida por Adán y Eva -y que fue responsabilidad de ambos y no de Eva en mayor grado- quedó zanjada con el castigo recibido; es decir, con la expulsión del paraíso. El Islam no condena a la naturaleza humana como tal y además rechaza explícitamente que otro pague por los errores de los demás, donde "nadie cargará con la culpa ajena".

Por tanto, la ausencia del pecado original acentúa la idea de responsabilidad individual, que es central en el Islam. Esa libertad sobre la cual puede Dios decidir castigar o premiar.

En fin, Adán es visto como quien transmitió a toda su progenie la enfermedad permanente, la malignidad y la mala semilla del pecado. Porque el primer Adán, cargado de un corazón malvado, transgredió y fue vencido. Adán, concebido como el autor de la caída de la raza humana por toda la posteridad.