Mostrando entradas con la etiqueta #arte. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #arte. Mostrar todas las entradas

martes, 24 de septiembre de 2019

QUOTE AMORIS POEM IN LATIN (CITA DE UN POEMA DE AMOR EN LATÍN) — "VIVAMUS MEA LESBIA". CAYO VALERIO CATULO/S. I d.C.

      Cayo Valerio Catulo se enamoró de una dama muy bella y licenciosa, Clodia, casada con Quinto Cecilio Metelo Céler -gobernador de la Galia Cisalpina- y hermana del tribuno de la plebe, Publio Clodio Pulcro -enemigo de Cicerón-. Clodia, sin embargo, que aparece en sus versos con un nombre de valor métrico equivalente: Lesbia, declara la común afición de los amantes a la poetisa griega Safo de Lesbos.
La siguiente selección es un poema de amor en latín, un clásico de la poesía lírica de la antigüedad: "Vivamus, mea Lesbia" (Vivamos, Lesbia mía). Se trata del fragmento inicial de la quinta parte del "Carmina" del poeta latino Cayo Valerio Catulo. Su primera línea -Vivamus, mea Lesbia- suele utilizarse como título del poema. Fue compuesto en el siglo I d.C. y sus personajes son el poeta y Lesbia, quien era su musa. El contenido es una exhortación al placer, una hermosa exaltación de las delicias de la vida, aspiraciones catulianas contrastadas con el aura tenebrosa de la noche eterna.

Algunos sostienen que la intención de Catulo era instruir a los poetas jóvenes y excesivamente dedicados al estudio, sobre la importancia de la vida activa como combustible del arte. En este sentido, estudiar y formarse en los senderos de la poesía es extraordinario, pero más importante es vivir intensamente. Aunque otros, tal vez menos proclives a elaborar razonamientos, especulan que Catulo simplemente nos invita a disfrutar de los placeres de la vida sin darle demasiada importancia a las opiniones de los demás.

En esta versión de "Vivamos, Lesbia mía" están insertados algunos oportunos fragmentos del poema "Carmina" para entender los tormentosos sentimientos del poeta por la violenta pasión que ella despertó en él, y que éste tardó en recuperarse porque la agonía se prolongó -una vez y otra- merced a los arrepentimientos con su amada, mera excusa para nuevas y fallidas reconciliaciones. Lo que fue una inspiración excepcional para uno de los corpora de lírica amorosa más intensos de todos los tiempos.
Dentro de los cenáculos literarios en los que se introdujo, la originalidad de Catulo -que murió a los 30 años de edad según algunos estudiosos, según otros a los 33- consiste en haber sido el primero en haber iniciado la elegía romana con sus rasgos específicos de subjetividad, autobiografismo e intimidad, menos presentes en sus correlatos griegos. El corpus poético de Cayo Valerio Catulo debe bastante a la innovadora poesía del Período Helenístico, especialmente por Calímaco y la Escuela de Alejandría, la cual propagó un nuevo estilo que difería totalmente de la poesía épica de tradición homérica: el de los poetas neotéricos (o poetae novi).

° ° ° VIVAMUS, MEA LESBIA ° ° °

(poema en latín y español)

Vivamos, Lesbia mía, y amemos,
Si los sabios reprueban nuestros actos
Con excesivo escrúpulo, olvidémoslos.
Los astros se sumergen en el oeste
Para luego retornar:
Pero nosotros, cuando se extinga
La tenue luz de nuestras vidas,
Dormiremos una noche eterna.
Dadme mil besos, y después cien,
Mil besos más, y luego otros cien,
Comienza de nuevo y completa mil con cien más,
Cuando hayamos acumulado muchos miles,
Revolvamos todo y perdamos la cuenta,
Para que el malvado no pueda encantarnos,
Cuando sepa de los besos que compartimos.

Vivamus, mea Lesbia, atque amemus,
Rumoresque senum seueriorum
Omnes unius aestimemus assis.
Soles occidere et redire possunt:
Nobis, cum semel occidit breuis lux,
Nox est perpetua una dormienda.
Da mi basia mille, deinde centum,
Dein mille altera, dein secunda centum,
Deinde usque altera mille, deinde centum.
Dein, cum milia multa fecerimus,
Conturbabimus illa, ne sciamus,
Aut nequis malus inuidere possit,
Cum tantum sciat esse basiorum.

Preguntas cuántos besos tuyos, Lesbia,
Me satisfacen y superan.
Cuan grande es el número de arena libia,
Rica en laserpicio*, que se extiende por Cirene,
Entre el oráculo del tempestuoso Júpiter
Y el sagrado sepulcro del viejo Bato**;
O cuantas estrellas observan, cuando la noche calla,
Los furtivos amores de los hombres;
Tantos besos le satisfacen y le sobran
Al loco de Catulo, que los curiosos
Jamás podrán contarlos
Ni mancillarlos con sus malas lenguas.

Quaeris, quot mihi basiationes
tuae, Lesbia, sint satis superque.
quam magnus numerus Libyssae harenae
lasarpiciferis iacet Cyrenis,
oraclum Iouis inter aestuosi
et Batti ueteris sacrum sepulcrum;
aut quam sidera multa, cum tacet nox,
furtiuos hominum uident amores;
tam te basia multa basiare
uesano satis et super Catullo est,
quae nec pernumerare curiosi
possint nec mala fascinare lingua.

A tal estado ha llegado mi alma por tu culpa, Lesbia mía,
Y de tal forma ella se ha perdido por su fidelidad,
Que ya no es capaz de amarte con bondad,
Aunque te conviertas en la mejor,
Ni dejar de desearte, hagas lo que hagas.

Huc est mens deducta tua, mea Lesbia, culpa,
atque ita se officio perdidit ipsa suo,
ut iam nec bene uelle queat tibi, si optima fias,
nec desistere amare, omnia si facias.

Odio y amo: ¿Porqué lo hago, acaso preguntas?
No lo sé, pero siento que sucede y me atormenta.

Odi et amo: quare id faciam, fortasse requiris.
nescio, sed fieri sentio et excrucior.

-Gaius Valerius Catullus-

Notas:
*Laserpicio: se trata de una planta medicinal muy utilizada en la época de Catulo.
**Bato: uno de los descendientes de los argonautas y fundador mítico de la ciudad de Cirene.

martes, 10 de septiembre de 2019

LA EROTECA: LA FORMA COLOQUIAL E IDIOSINCRÁTICA DE CÓMO CONCEPTUALIZAN O DEFINEN LAS MUJERES EL ORGASMO

Explorar la diversidad de definiciones y/o conceptualizaciones comunes de orgasmo para lograr una compilación, resulta interesante. El orgasmo ha sido definido, principalmente, como la sensación de máximo placer posible. Este es un tema clave para comprender, asimismo, la función y disfunción sexuales femeninas; donde tales expresiones involucran aspectos individuales, idiosincráticos y culturales que aportan información para entender el fenómeno.
      La salud sexual, se considera uno de los elementos primordiales en el bienestar del ser humano. Particularmente, la salud sexual femenina ha tenido un desarrollo sobresaliente originado por una mejor comprensión del orgasmo, que permitió un avance para integrarla; y como subtema, el orgasmo normal, retardado o ausente, es uno de los pilares fundamentales que amerita estudios específicos.

        En el orgasmo como fenómeno sexual, se desprenden diferentes ítems y componentes que pueden analizarse uno a uno, referidos al tipo de estímulos, el fingimiento y las manifestaciones paralelas que tienen relación con la concepción personal del panorama de la sexualidad y que está profundamente influida por la idiosincrasia y la cultura; porque entender las razones en grupos humanos específicos, puede coadyuvar a un mayor conocimiento.
       En este orden de ideas, analizar las definiciones y conceptos de grupos que representen alguna cultura y etnicidad es fundamental, en virtud de que la disfunción orgásmica está influida, además de por factores orgánicos, por una ideología e idiosincrasia que hacen muy valiosos los datos obtenidos; lo que conlleva el confrontar temas como la anorgasmia perpetua y el fingimiento, que se convierten en mitos urbanos que deben ser reevaluados por investigaciones que aporten resultados científicos reales.

EL ORGASMO COMO ÍTEM DE LA SEXUALIDAD


La definición clásica de orgasmo femenino, dice que «consiste en un pico sensorial, variable y transitorio, de intenso placer que crea un estado alterado de conciencia, que inicia con salvas de contracciones involuntarias, rítmicas, de la musculatura pélvica estriada circunvaginal, con la presencia concomitante de contracciones uterinas, anales y miotonía; dichas contracciones resuelven parcial o totalmente la vasocongestión regional, sexualmente inducida, para devenir todo ello en una sensación ulterior de bienestar y contento».
        Otras definiciones complementarias a la anterior, son: «El orgasmo es un pico de intensidad de excitación generado por estimulación aferente y reaferente de los receptores sensoriales visceral y/o somáticos, activado exógenamente y/o endógenamente». «El orgasmo es un proceso cognitivo de alto orden, seguido por una liberación y resolución de la excitación». Finalmente, el orgasmo (del idioma griego ὀργασμός) o clímax (del griego κλίμαξ, «escalera» o «subida») es la descarga repentina de la tensión sexual acumulada, durante el ciclo de respuesta sexual, resultando en contracciones musculares rítmicas en la región pélvica caracterizadas por el placer sexual. Sin embargo, es posible que ninguna de las mencionadas concepciones tenga el alcance suficiente para describir el fenómeno en algunas mujeres y; por tanto, aun teniendo orgasmos genuinos, no sean capaces de identificarlos como tales, o también que identifiquen fenómenos de otro origen como si fueran orgasmos.

         En un modelo ideal se supone que cada actividad sexual debería concluir en un orgasmo, y no tenerlos es una de las causas frecuentes de disfunción sexual; por ende, de insatisfacción y alteración de la calidad de vida. No obstante, las guías sobre el tópico hacen hincapié sobre la satisfacción o el grado de estrés generados por el evento como factores para juzgar el comportamiento, entonces una mujer podría no tener orgasmos e incluso ser 'feliz' sexualmente. En estos casos, no debe considerarse una enfermedad.
         En el estudio de sexualidad más sobresaliente y difundido hasta la fecha, el National Health and Social Life Survey, la disfunción sexual femenina general se calculó en un altísimo 43% vs. 31% en los hombres, lo que significa una gran prevalencia en las mujeres. En ese mismo estudio se calculó un 25,72% de problemas del orgasmo, lo que también es una cifra significativa.

LAS CATEGORÍAS CONCEPTUALES DEL ORGASMO


Con respecto a la definición y conceptualización del orgasmo, hay una pluralidad de respuestas que se distribuyeron en 5 grupos: la mayoritaria, fue referida como «Máximo placer» (50,3%); la segunda, definió el orgasmo como «Sensación placentera» (26%); la tercera, fueron definiciones relacionadas con las «Sensaciones anatómicas» experimentadas (16%); la cuarta definición, está relacionada con el subgrupo «Culminación o clímax» (6%); la última categoría, son participantes que «no saben» cómo definirlo (1,81%).
En la «definición de orgasmo» se detectaron las mencionadas categorías principales, alrededor de las cuales se agruparon las opiniones.

Categorías de definición:

1) Máximo de placer. La más referida fue «Máximo placer» (50,3%). En ésta, las definiciones están relacionadas con un algo que los sentidos registran elevado a su máxima potencia; en este grupo están también las respuestas que se refieren al orgasmo como una sensación indescriptible, de éxtasis, en el límite superior que los sentidos perciben. Pero no está determinado si esta sensación máxima que obtienen con el orgasmo, es en realidad la máxima de sus vidas o si se apegan a las definiciones del inconsciente colectivo y de la cultura sobre lo que un orgasmo debe ser.
[Palabras que modifican la definición: Relajación, excitación, sensación máxima.]

«Sensación de éxtasis», «Sensación máxima sin eyacular», «La mejor experiencia de placer», «Sensación de infinito placer pasajero», «Estado delicioso de paz momentánea», «Cuando el alma se sale del cuerpo», «Momento de gran placer durante una relación», «Un placer exquisito», «La parte más excitante del sexo», «Sobreexcitación», «Sensación indescriptible», «Sensación inexplicable».

2) Sensación placentera. Relacionada con la anterior se encuentra la segunda categoría (26%), entendiendo sensación como la impresión que las cosas producen por medio de los sentidos; sin enfatizarla como algo superior o indescriptible, pero siempre placentera. Específicamente, algunas mujeres aluden a que la sensación placentera es producto de la estimulación adecuada y constante, haciendo explícito algo importante, que es la influencia de la técnica sexual en la consecución del orgasmo.
[Palabras que modifican la definición: Bienestar, sensación placentera de algo, sensación placentera que causa algo.]

«Sensación placentera al final», «Sensación placentera en que el mundo se va», «Sensación placentera de subir y bajar», «Sensación placentera para olvidarme del mundo», «Sensación placentera que genera ganas de repetir», «Sensación placentera que recorre todo el cuerpo», «Sensación placentera que dura segundos», «Sensación de placer que relaja», «Sensación placentera de corta duración», «Sensación de felicidad y alegría», «Sensación de placer que quita el aliento y luego descansa», «Sensación al interior para que algo no salga», «Sensación de placer explosivo o intenso», «Sensación de placer con la penetración», «Sensación plena de bienestar», «Sensación de furor», «Sensación placentera del sistema nervioso», «Sensación de placer y dolor relajante», «Sensación agradable», «Sensación placentera en el órgano», «Sensación placentera en el cuerpo», «Ilusión multicolor», «Algo intenso que tienes que saciar», «Sensación de fuego», «Sensación de liberar el estrés», «Sensación de plenitud», «Explosión interna de placer», «Satisfacción», «El punto donde no quiero que se acabe».

3) Sensaciones anatómicas. El tercer grupo (16%), agrupa una serie de definiciones vinculadas al aspecto anatómico y fisiológico, evidenciando los conocimientos que sobre morfología y función del cuerpo humano tienen las mujeres. Definieron el orgasmo como una experiencia que involucra la contracción de algunos músculos, calambres, hormigueo, debilidad, cambios en la temperatura, frecuencia cardíaca y respiratoria y cambios físicos que generan descompresión o descongestión venosa; algunas definiciones mencionan una sensación de cosquilleo que lleva al éxtasis, lo que genera una idea de recuperar las cosquillas como acto placentero producto del vínculo afectivo.
[Palabras que modifican la definición: Hormigueo, cosquilleo, vibración, contracción muscular.]

«Sensación placentera en la vagina o clítoris», «Sensación de hormigueo y debilidad», «Sensación de cosquilleo que lleva al éxtasis», «Sensación de subir y bajar con cosquilleo», «Sensación de placer acompañada de calor, escalofrío y calambres», «Sensación que se siente en las piernas», «Explosión después de estimular el clítoris», «Contracción muscular placentera», «Estremecimiento agradable del cuerpo», «Vibración del clítoris».

4) Clímax. Un grupo se refiere al orgasmo como un momento de «Culminación o clímax» (6%), que está en plena consonancia con la definición de la Real Academia de la Lengua Española «Culminación del placer sexual». Se ajusta a este contexto como el punto más alto o culminación de un proceso; también lo nombraron como momento de final o de cierre, entendiéndolo como un sentimiento de plenitud, o como un momento culminante de algo placentero, o la satisfacción al cumplir un deseo anhelado. Empero, siendo esta una definición tan popular, llama la atención que sea poco invocada por las mujeres.
[Palabras que modifican la definición: Culminación, final, finalización.]

«Es el momento final», «Es el máximo momento al terminar», «Es la culminación de todo».

5) No sé definirlo. Una última categoría es la de aquéllas que «no saben» definir el orgasmo (1,81%). En este subgrupo, están incluidas tanto las que no encuentran las palabras adecuadas para definir algo que consideran muy importante o fundamental, como las que no tienen interés en responder adecuadamente.
«No sé qué es». «No estoy segura».

Y aunque en las sociedades existen tabúes respecto al orgasmo, éste ha sido tematizado en todas las épocas en la ciencia, el arte y también en la religión.
By


jueves, 29 de agosto de 2019

FRIDA KAHLO: EL AMOR Y COMPLEMENTO DE DIEGO RIVERA. LA HIZO SUYA, LA INVADIÓ TODA Y NUNCA DEJÓ QUE SE FUERA

         Más que una historia impregnada de amor coloquial, fue ésta una relación tormentosa y autodestructiva por parte de ambos artistas. Diego tenía 43 años y Frida 22. Con casi el doble de edad, él supo cómo retenerla a pesar de todo. Diego parecía haber encontrado al amor de su vida y los dos cumplían con lo que el otro requería. Él, un hombre con convicciones, metas y una personalidad bien formada, se hizo cargo de Frida; una joven en busca de protección, de identidad, de alguien que estuviera dispuesto a cuidarla.
         Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón nace el 6 de julio de 1907, en la Ciudad de México. A los seis años de edad contrae poliomielitis que le deja la pierna derecha más corta. A los dieciocho años, sufre un accidente cuando un choque afecta al transporte donde viajaba. Frida se lesiona la espina dorsal. Debido a la inmovilidad a la que se ve sometida durante los primeros meses de recuperación, comienza a pintar. Así conoce a Diego Rivera.

Fueron una pareja inmensamente caótica y tempestuosa, amor y odio se conjugaban en un romance que tuvo varias idas y vueltas, para siempre volver a estar juntos. Él era más de 20 años mayor que ella, pero eso no fue impedimento para quedar flechada apenas lo vio. En 1929, se casaron.
La infidelidad por las dos partes fue una constante en este matrimonio que se divorció en 1940, para volverse a casar en 1941. No tuvieron hijos, en 1932 Frida sufrió un aborto que la hundió más en la desesperanza. Vivieron una vida difícil de soportar para los estándares comunes de una pareja, sobrepasando los límites de lo convencional.

Las continuas infidelidades de Rivera durante su relación con Frida la hicieron sufrir mucho, aunque ella presumía de una gran libertad de pensamiento y desprejuicio. Al tiempo, comenzó a pagar a Diego con la misma moneda, pero redobló la apuesta. Frida le era infiel con hombres y con mujeres. Ambos sabían de estas historias extraconyugales y ambos las aceptaban, aún con las descomunales peleas entre ellos. La clave de su matrimonio estuvo no sólo en el amor, la pasión física y los intereses políticos comunes. Frida y Diego se admiraban profundamente, se respetaban como artistas y como seres humanos; no obstante, sus comportamientos eran controvertidos porque tenían 'los mismos códigos'.
      Diego Rivera pesaba 120 kilos y medía 1.85 metros. Al famoso pintor mexicano no le gustaba bañarse, su panza sobresalía de su cuerpo, le llamaban sapo y elefante, y era tan infiel tanto como le fuera posible; sin culpa, sin remordimiento y mucho menos la disposición de cambiar: «¿Las mujeres que he amado? Tuve la suerte de amar a la mujer más maravillosa que he conocido. Ella fue la poesía misma y el genio mismo. Desgraciadamente no supe amarla a ella sola, pues he sido siempre incapaz de amar a una sola mujer. Dicen mis amigos que mi corazón es un multifamiliar. Por mi parte, creo que el mandato "amaos los unos a los otros" no indica limitación numérica de ninguna especie, sino que antes bien, abarca a la humanidad entera.»

         Cuando se fue a estudiar a Europa conoció a Angelina Beloff, una artista que se enamoró inmediatamente de él. Se casaron y tuvieron un hijo, pero eso no sirvió para controlar las ansias infieles de Rivera. Dieguito, su hijo, murió catorce meses después de nacer pero el pintor ya tenía una relación simultánea con otra artista; la pintora Marie Bronislava Vorobieff-Stebelska, mejor conocida como Marevna y con quien también tuvo una hija llamada Marika Rivera.
       Poco tiempo después, el secretario de educación José Vasconcelos, lo llamó para que lo ayudara en la imperiosa tarea de reconstruir México y exaltar el nacionalismo que debería inundar todas las instituciones públicas. En 1921, Rivera abandonó definitivamente Europa y puso manos a la obra. Mientras trabajaba en sus murales conoció a la modelo Guadalupe Marín, con quien contrajo matrimonio y tuvo dos hijas: Ruth y Lupe; sin embargo, después de cuatro años, en 1928, se separó definitivamente de Guadalupe y un año más tarde se casó con Frida.

        Diego y Frida compartían su pasión por el comunismo, aseguran, Diego fue quien le pidió que se vistiera como tehuana. También era él quien terminaba sus lienzos, cuando Frida se aburría. Ella le dijo que volviera a su lado, después de que la policía la sometiera a arduos interrogatorios tras la muerte de Trotsky; que la amó con su alma, pero también la destruyó como a ninguna otra de sus amantes.
        Y ni siquiera la hermana de Frida se salvó de Diego Rivera. A pesar de que la infidelidad fue en 1935, permanecieron juntos hasta 1939; empero, en ese lapso, Frida decidió mantener una relación abierta con el pintor en la que ambos serían infieles. Después de eso, la pareja se separó sólo para volver a casarse un año después, en 1940.

         Mientras estaban lejos, Frida llena de ira y dolor, le escribe lo que siente y cuánto la ha herido: «Ahora que hubiera dado la vida por ayudarte, resulta que son otras las 'salvadoras'...»
«No me aterra el dolor y lo sabes, es casi una condición inmanente a mi ser, aunque sí te confieso que sufrí, y sufrí mucho, la vez, todas las veces que me pusiste el cuerno... no sólo con mi hermana sino con otras tantas mujeres... ¿Cómo cayeron en tus enredos?

Tú piensas que me encabroné por lo de Cristina pero hoy he de confesarte que no fue por ella, fue por ti y por mí, primero por mí, porque nunca he podido entender ¿qué buscabas, qué buscas, qué te dan y qué te dieron ellas que yo no te di? Porque no nos hagamos pendejos, Diego, yo todo lo humanamente posible te lo di y lo sabemos, ahora bien, cómo carajos le haces para conquistar a tanta mujer si estás tan feo hijo de la chingada...

[…] te escribo para decirte que te libero de mí, vamos, te "amputo" de mí, sé feliz y no me busques jamás. No quiero volver a saber de ti ni que tú sepas de mí, si de algo quiero tener el gusto antes de morir es de no volver a ver tu horrible y bastarda cara de malnacido rondar por mi jardín.

Es todo, ya puedo ir tranquila a que me mochen en paz.

Se despide quien le ama con vehemente locura, Su Frida.»
Su relación se convirtió en autodestrucción, enfermedad y sumisión; pero se quedaron ambos ahí, sin auto-respeto y presos de algo que les aniquilaba.

         Al final de su vida, la salud de Frida -siempre frágil-, decae. En 1953 ante la amenaza de gangrena, se le amputa desde la rodilla la pierna derecha. Frida Kahlo muere en la Casa Azul, el 13 de julio de 1954.

        1955: Diego profundamente abatido por la muerte de Frida, escribe: "Yo me he dado cuenta que lo más maravilloso que me ha pasado en mi vida ha sido mi amor por Frida".

martes, 18 de junio de 2019

UNA COMPARTICIÓN ANÓNIMA... AQUEL ARDIENTE ENCUENTRO EN CDMX

Eran las cuatro de la tarde en punto y tal como siempre el aeropuerto de la Ciudad de México se encontraba abarrotado. Ella lo esperaba ansiosamente. Él bajó del avión y se dirigió a recolectar su equipaje. Era la primera vez que se iban a encontrar en persona y a pesar de una larga relación previa, de cientos de fotos y citas por videocámara, estaba bastante nervioso. Finalmente llegó el momento. Él salió por la puerta de llegadas nacionales y la encontró justo de frente. Se quedaron congelados unos segundos hasta que al mismo tiempo pronunciaron la misma frase: "Hola, amor". Entonces se fundieron en un abrazo tierno, cariñoso, seguido de un largo y ardiente beso.
— ¿Y ahora qué hacemos? Tengo la tarde libre, mi reunión es hasta mañana a las 11 de la mañana.

— Vamos a comer, ¿qué te parece?

— Muy bien, ¿sabes de algún buen lugar cerca del City Express de Reforma? Ahí es donde me voy a quedar.

— Por ese rumbo hay buenos lugares. Ahorita googleamos algo.

La pareja abordó un Uber y después de un viaje de más de 40 minutos con un ambiente un tanto difícil, ya que se sentían incómodos por él conductor, se encontraban en un bonito restaurante de la Zona Rosa: La Nueva Cuba. La plática fluyó mucho mejor después de comer. Varias cervezas Tecate para él, tres mojitos para ella; finalmente habían alcanzado la misma confianza que se tenían a través de medios electrónicos. Estaban contentos de estar juntos, se besaban con frecuencia, reían, bromeaban, conversaban de cualquier tema con la fluidez de siempre. El nerviosismo y la sensación extraña de encontrarse físicamente había quedado atrás. Platicaban sobre libros, historia, filosofía, arte, poesía… Y ya más relajadamente sobre otras personas, algunos amigos -y otros no tanto- participantes del mismo sitio web donde se conocieron.
El resto de la tarde y parte de la noche se les fue rapidísimo. Alrededor de las diez de la noche pidieron la cuenta. Ella insistió en contribuir con la mitad, pero él no lo permitió. 

— ¿Quieres quedarte y pasar la noche conmigo en el hotel?

— ¡Vaya! ¡Hasta que por fin! Pensé que no lo ibas a preguntar. Sí quiero.

Caminaron tomados de la mano por Reforma. Entraron al Modelorama que se encuentra justo enseguida del City Express y compraron agua, botanas, un doce de Michelob ultra y por supuesto; condones.  Ya en el elevador se besaron todo el recorrido hasta llegar al piso 14, habitación 1409. 
Apenas habían cerrado la puerta y comenzaron a besarse apasionadamente, con unas ganas increíbles de tenerse uno al otro. Se arrancaron la ropa mutuamente y continuaron besándose, y ella rompió en una carcajada cuando él no podía quitarle el bra.

— Jajajajajajaa. Se desabrocha por enfrente, amor!

— Jajajaaja, qué pena.

— No sientas pena, no pasa nada.

Finalmente él logró su objetivo y encontró frente a sí dos hermosos senos redondos, con areolas medianas y pezones pequeños. Los acarició suavemente con sus manos mientras la veía a los ojos. Después se aproximó y con su boca succionó uno de ellos mientras escuchaba el primer gemido de ella, quien llevó su mano a la entrepierna de él, y sin vacilar alguno apretó su pene por encima del pantalón. Entonces fue él quien gimió, intentando reprimirse.

— Crees que no me di cuenta que lo tienes duro desde que entramos al hotel?

— Cuando te abracé en el aeropuerto también, y me esforzaba para que no lo sintieras.

— Pues sí lo sentí, y me gustó.

Continuaron besándose y finalmente él la cargó sujetándola por el trasero y la llevó a la cama. La recostó boca arriba y se acercó a su oído.
— Quiero probarte.

— Hazlo, mi amor.

Entonces con ambas manos retiró lentamente los pantis de ella, que abrió las piernas y expuso su sexo ante él, ya sin ninguna pena. Él comenzó a besar sus muslos por la parte interna, recorriéndolos con su lengua, acercándose rápidamente y en cuanto llegó se sumergió de golpe en el sabor de ella. Escuchó un grito que escapaba mientras sentía los estremecimientos de las piernas de su amada y sus manos revolviendo su cabello.

— Vas a hacer que me venga!

— Vente cuando gustes.

— No, así no, quiero sentirte dentro de mí. Ponte un condón.

Él tomó la caja de los preservativos mientras ella se volteaba, levantaba su trasero y ponía su pecho a ras de la cama. Él se aproximó, la sujetó de la cadera y comenzó a penetrarla. Primero lentamente, después aumentando la velocidad. Ambos gemían tratando de contener sus gritos, hasta que al mismo tiempo explotaron en un delicioso orgasmo, se dejaron caer sobre la cama y se abrazaron y se dieron un largo beso.
Era la primera cópula de lo que terminó siendo una larga noche. Después él se levantó se aproximó al buró y tomó una cerveza.

— ¿Bebé, quieres una Michelob?

— Sí quiero, tráeme una...